
Hacer pizzas de manera más ecológica (y rápida) con radiación infrarroja
La mayoría de los hornos profesionales para hacer pizzas siempre han dependido de sistemas de calefacción a base de gas. Pero las cosas están cambiando. Actualmente hay una tendencia creciente hacia el uso de sistemas de radiación infrarroja de onda corta, y hay buenas razones para ello.
Diseñamos bombillas de calefacción que no calientan todo el aire del ambiente. En lugar de eso, concentran su calor directamente en la comida. Es la forma más sencilla de crear una “cocina ecológica”, sin sacrificar la calidad de la crosta de la pizza.
La ciencia detrás de esto es realmente interesante.
Imagínese un horno tradicional: se está calentando una gran cantidad de aire, y mucha de esa energía se pierde. Es un desperdicio.
Nuestras bombillas de infrarrojos funcionan de manera diferente. Convierten la electricidad en calor radiante. Estos fotones se mueven a la velocidad de la luz y penetran directamente en la masa y los ingredientes de la pizza.
Lo mejor es que no hay necesidad de esperar horas a que el horno alcance la temperatura adecuada. Se trata de minutos solamente. Se obtiene mucho más calor en un espacio mucho más pequeño.
¿Qué hay dentro de la bombilla?
Utilizamos vidrio de cuarzo de alta pureza y lo llenamos con gas halógeno. Esto es importante porque el gas halógeno evita que el tungsteno se evapore y ensucie el vidrio. De esta manera, la luz permanece clara y el calor se mantiene durante mucho tiempo.
Un consejo útil: estas bombillas suelen utilizar conectores tipo R7 o similares. Asegúrese de que estén bien conectados. Si la conexión es floja, podría causar daños al enchufe. No es una forma agradable de comenzar el turno.
Encontrar el equilibrio perfecto
Cambiar a sistemas de radiación infrarroja es beneficioso para el planeta. Se evita desperdiciar energía y se reduce la huella de carbono.
Pero hay que tener cuidado. La radiación de onda corta es muy potente. Si se coloca una bombilla con demasiada potencia en un horno poco profundo, se quemará la parte superior de la pizza antes de que pueda cocinarse por completo.
Se trata de encontrar el equilibrio entre la potencia de la bombilla y la distancia desde donde se encuentra respecto a la pizza.
Lo bueno es que estas lámparas son reemplazos fáciles. Puede tomar un horno antiguo y lograr temperaturas profesionales, sin tener que soportar la alta carga de carbono que generan los elementos de calefacción antiguos.