
Cuando llega el momento del pico de actividad en la cocina, el horno de tipo “deck” no puede permitirse un calentamiento lento. Los tiempos de precalentamiento se alargan, las zonas más calientes dañan la corteza de los alimentos, y el consumo energético aumenta. Hemos diseñado nuestro sistema de infrarrojos para hacer frente a estas situaciones: un calor controlado y eficiente, destinado a servir mejor a los alimentos, no solo a dar una apariencia atractiva.
Lo que realmente importa, desde el punto de vista técnico
Combinamos elementos de infrarrojos de onda corta o cuarzo con un control térmico preciso, lo que permite un calentamiento rápido y dirigido. En la práctica, eso significa que el horno puede recuperar su temperatura en minutos, no en decenas de minutos. La potencia del sistema está adaptada a los hornos de tipo “deck”, hornos rotativos y cámaras de convección, lo que permite obtener perfiles de temperatura uniformes en toda la cámara de cocción. La potencia eléctrica necesaria depende del sistema eléctrico del local: desde 240 V hasta 480 V en casos de alto consumo. Además, los elementos están diseñados para resistir ciclos térmicos repetidos.
Por qué funciona donde realmente importa
En una línea de producción de pizzas, es necesario que la superficie del horno vuelva a su temperatura adecuada en cuanto se saca una pizza. El sistema de infrarrojos mantiene esa temperatura estable, lo que permite que la siguiente capa de masa cuaje correctamente, sin quemarse. Las panaderías que utilizan hornos de tipo “deck” obtienen un color más uniforme en los alimentos y menos casos de alimentos mal cocidos en el centro. Los beneficios son claros: tiempos de cocción más cortos, mayor rapidez en el servicio y menor consumo energético, ya que el calor se concentra donde realmente es necesario.
Aquí está el detalle importante sobre los sistemas de infrarrojos
Son intensos y dirigidos, por lo que la ubicación y el espaciado entre los elementos son cruciales. Es necesario adaptar los elementos al tamaño de la cámara del horno y al flujo de aire; de lo contrario, una zona muy caliente podría afectar negativamente a las áreas circundantes. Se requiere un diseño eléctrico adecuado y un aislamiento correcto en los puntos de montaje. Si se instala correctamente, el sistema es fácil de mantener y los elementos funcionan durante largos períodos con un rendimiento estable.
Si su cocina ya funciona con gas o electricidad convencional, prepárese para una transición rápida y pequeñas modificaciones en su horario de cocción. El esfuerzo valdrá la pena, ya que permitirá un mejor control de la cocción.